domingo, 28 de octubre de 2012

Correctores automáticos sin revisión humana, ejemplo 1

La falta de un corrector humano en el periódico español El País es fácilmente detectable. Es normal encontrar faltas de concordancia entre el sujeto y el predicado de la oración, tildes olvidadas o corregidas por un corrector automático que no distinguió entre interrogativos y pronominales, adverbios y conjunciones, etc.: que/qué, cual/cuál", "si/sí"... Hoy, una prueba encontrada el miércoles en el artículo titulado Rajoy revela que Mas le amenazó en Moncloa:

 "Rajoy le contestó con la idea de que él si quiere dialogar pero no puede aceptar el chantaje de Mas."

 Ese "si" debería tener tilde: "sí", porque es un adverbio y, por lo tanto, es tónico*, y al ser monosílabo tónico terminado en vocal y sin diptongo que dificulte la labor, se acentúa sin duda alguna. No se debe confundir con el "si" condicional, que es una conjunción: Si fueras a la playa te pondrías moreno.

A parte de esto, sería necesario corregir también la puntuación para facilitar su lectura. Entre el "si" y la falta de coma después de "dialogar", cuesta comprender la frase; un lector recién levantado seguramente tendrá que releerla para enterarse de que Rajoy está afirmando algo.

La frase escrita correctamente quedaría de la siguiente manera:

"Rajoy le contestó con la idea de que él sí quiere dialogar, pero no puede aceptar el chantaje de Mas."

 *Tónico/a: significa que esta palabra, pronunciada en una secuencia discursiva, se pronuncia subiendo el tono, que no el volumen o intensidad, como se suele decir. A veces esto coincide, pero no es lo que distingue sílabas tónicas de átonas. Se trata de realizar un intervalo ascendente, una subida de una nota a otra; creo que se debería explicar comparándolo con el lenguaje musical. Este tema es un poco complejo; me gustaría dedicarle alguna entrada en exclusiva en el futuro.

miércoles, 24 de octubre de 2012

¿Usan terminología neutra los informativos? Dos ejemplos de uso de vocabulario peyorativo en la misma noticia

Logotipo de dicho canal

Un día cualquiera del pasado mes de septiembre tenía puesto Telecinco (se trata de un canal de la televisión española famoso por el sensacionalismo que inunda casi todos sus programas) y tuve la suerte de ver comenzar su telediario. Aquel día habían comenzado las protestas por la difusión en internet de una película en la que se ridiculizaba al profeta Mahoma. La narración de lo que iba apareciendo en las imágenes, o voz en off, se refería a las acciones en estos términos:


"Después de recibir alimento espiritual, se han hinchado a destrozar embajadas." 


"... también contra un establecimiento de comida basura."



Yo me quedé con la boca abierta, y es que la terminología empleada denotaba una intención valorativa enorme.


"Después de recibir alimento espiritual, se han hinchado a destrozar embajadas." 
"Hincharse a" es una expresión muy coloquial (al menos en España) que significa hacer algo con exceso; es una expresión tan coloquial que, en este contexto, en mi opinión, sobrepasa los límites de lo políticamente correcto. No creo que se utilizara en una noticia sobre políticos corruptos, véase: "El señor Tal se hinchó a robar durante los cuatro años que duró su mandato", o "el presunto autor del asesinato se ha hinchado a matar mujeres hasta que la policía ha conseguido detenerlo". Además, la primera parte de la frase hace relacionar al oyente, casi inconscientemente, el acto de rezar con el de ejercer la violencia. Parece que "recibir alimento espiritual" sea como una gasolina que nos pueda instar a ser violentos. Hay ironía en la narración de los hechos.
Aunque fuera real que los hechos se hubieran desarrollado por este orden, un programa que se supone que da noticias de forma objetiva no debería haber emitido tales juicios de valor, a no ser que tuviese la seguridad de que durante la oración se hubiera instado a los manifestantes a destrozar embajadas (y en este caso bastaría con dar datos para justificar esta certeza, si la hubiere (Sería algo así como "El imán ha pedido literalmente a los congregados que atacasen todo lo relacionado con la cultura occidental".). Creo que, si es verdad, tienen que que decirlo, y no andarse con ironías y demás recursos estilísticos, que pueden ofender a la audiencia, ya por motivos religiosos ya por motivos de inteligencia (hay gente que no quiere que le hagan inferencias sin pruebas o que le sirvan cocinada la opinión sobre una noticia; para eso estarían los debates, blogs, etc.).


"También contra un establecimiento de comida basura..."


Logotipo de la cadena de restaurantes
a la que pertenecía el establecimiento
atacado (que aparecía en las imágenes
durante la emisión de la noticia)
En la segunda frase que he seleccionado se infringe una regla no escrita semejante: otra vez se emiten juicios de valor, esta vez sobre un restaurante de comida rápida. Después de haber visto este telediario, me propuse comprobar de qué manera se trataba la misma noticia en otros canales de televisión. Efectivamente, en Televisión Española o Antena 3, por ejemplo, este local atacado fue denominado "restaurante/establecimiento de comida rápida". Se trataría de una terminología neutra que no ofendería a los clientes de estos restaurantes. 


Está claro que en los medios de comunicación privados pueden hacer todos los juicios de valor que les apetezca, maquillando la información para darle el enfoque deseado; y que lo pueden hacer utilizando todos los medios que tengan a su disposición, de los cuales el más barato sin duda es el lenguaje. Lo que no está tan claro es que la totalidad de los receptores de dichos juicios de valor absorban toda esta información sin darse cuenta de la subjetividad que la envuelve. La actitud de un televidente ante un telediario suele ser más confiada que la que adopta cuando ve un debate (se sabe que se exponen opiniones) o una película (se sabe que es ficción): el telediario da, por definición, noticias de hechos reales y verídicos. Según el Diccionario de la Real Academia Española, un telediario es un programa informativo de televisión, destinado a las noticias del día

Crearnos el hábito de la reflexión sobre el lenguaje puede ayudarnos a mantenernos un poco más libres. Bastaría que el receptor estuviera la mitad de susceptible que cuando discute con algún amigo o conocido sobre un tema delicado (en esas situaciones parece que nos volvamos hipersensibles a la semántica). No se trata de exagerar, de ver la tele o leer el periódico viendo malas intenciones donde no las hay hasta el punto de volvernos paranoicos, pero sí de valorar esta herramienta indispensable para la libertad que es el lenguaje. Que encima es gratis...

Bienvenidos a mi blog sobre lengua viva y corrección


He creado este blog para citar y/o analizar las curiosidades lingüísticas que me llamen la atención a diario, procedentes tanto de la lengua oral como de la escrita; observamos el habla de la calle, pero sobre todo le aplicamos la lupa al utilizado en los medios de comunicación. Confieso que necesitaba canalizar el asombro que me causan los errores gramaticales cometidos por los locutores de radio o televisión, los errores gramaticales, ortográficos y tipográficos de columnistas de periódicos, revistas, blogs... Todo ello intentará no ser un juicio de valor, sino un termómetro de lo que pasa con la lengua. Bueno, miento: con los periodistas seguramente se me escapará alguna valoración subjetiva, porque tienen una gran responsabilidad al ser considerados por gran parte de la población una autoridad en materia lingüística. 

De ahí la primera parte del título del blog. Algunos periodistas usan a veces la lengua de una manera que me molesta, aunque pocas veces me enerve realmente ;-)  (Enervar: poner muy nervioso). Por otro lado, la desaparición casi absoluta de la figura del corrector en la prensa escrita es flagrante: el corrector ortográfico y de estilo ha desaparecido; es evidente para un lector atento. A esto alude la segunda parte del título.

La influencia de los medios de comunicación sobre la lengua siempre ha sido intensa. Pero hoy en día se pueden notar algunos cambios en el uso que éstos le dan, respecto a cómo la utilizaban tan sólo una década atrás. Y esto... ¿nos gusta o nos desagrada? ¿Es bueno o malo? Si lo es, ¿para qué o quién? ¿Nos da igual? ¿Se está acelerando o se está ralentizando el cambio lingüístico?

A parte de estas cuestiones, trataré cualquier otro tema lingüístico que me inquiete u os inquiete a vosotros. ¡Proponedme cosas, contadme cosas! Espero que haya una mínima retroalimentación (o feedback), que lo que escriba suscite algo de interés, simplemente porque son cuestiones que a mí me apasionan, y siempre alegra compartir pasiones. 

En principio el blog tratará temas relacionados con la lengua española, aunque es bastante posible que escriba también sobre aspectos de otras lenguas.  Respecto el español, sospecho que habrá mayor proporción de entradas sobre el español de España, ya que vivo en ese país, pero me gustaría abordar también temas que me inquietan sobre vocabulario, gramática, tiempos verbales, etc. usados en otros países hispanohablantes.

Siguiendo en la ya citada línea de la comunicación bilateral y no unidireccional, también espero que quien note el más mínimo error ortográfico, tipográfico o gramatical me ayude a corregirlo. No me considero ninguna autoridad. Podría cometer algún error lingüístico pero, además, las opiniones o valoraciones que emita podrán ser siempre puestas en duda: nada me gustaría más que que fueran contrastadas si así lo creeis oportuno.